Olga Sicilia es consultora de diseño y creadora de contenidos, formada en Diseño Industrial. Desde hace casi dos décadas comparte en su blog una mirada personal sobre la estética de lo cotidiano: los objetos que nos rodean, las decisiones de diseño que los hacen posibles y la forma en que terminan integrándose en nuestra vida diaria. Su trabajo se sitúa en la intersección entre cultura visual, vida doméstica y diseño, con una sensibilidad especial hacia la belleza que habita en los pequeños gestos del día a día.
Desde Málaga, Olga observa y narra cómo el diseño no es algo distante, sino una parte viva de nuestra rutina: desde la mesa que preparamos, la ropa que elegimos o los espacios que habitamos, hasta los objetos que, sin darnos cuenta, configuran nuestra manera de vivir.

¿Cómo te definirías y qué lugar ocupa hoy el diseño y la estética en tu vida?
Estudié Diseño Industrial, trabajo como consultora y creadora de contenidos. Empecé un blog hace casi 20 años y la temática ha ido evolucionando conmigo pero desde siempre me interesa observar los objetos cotidianos y entender por qué son como son: quién los diseñó, qué decisiones hay detrás y cómo terminan formando parte (y transformando) nuestra vida.
El diseño y la belleza ocupan un lugar en mi vida, no solo profesionalmente. Está en cómo observo los objetos, en cómo elijo lo que me rodea y en cómo intento contar que el diseño no es algo lejano.

Me inspira en muchos planos de lo cotidiano: crear una mesa bonita, elegir la ropa que me pongo, la decoración de mi casa o incluso el libro que leo. Son decisiones pequeñas, pero creo que la forma en la que vivimos, y la belleza que decidimos incorporar en el día a día, impacta en nosotros y también en quienes nos rodean.
A veces fantaseo con cómo recordarán mis hijos estos pequeños gestos conforme crezcan.

Vives en Málaga y hablas mucho de cultura cotidiana. ¿Qué te inspira de tu entorno y de tu día a día?
Me inspira mucho lo cotidiano. Los objetos que usamos sin pensar, cada día. Los gestos repetidos, las rutinas que esconden belleza, las casas, las terrazas, las calles.
Málaga además tiene una relación muy natural con la vida exterior, con la luz; con lo sencillo, como puede ser sentarse frente al mar. Me divierte buscar belleza en lo que parece normal. Ese tipo de cosas me interesa mucho observarlas y contarlas.

¿Cómo descubriste Romualda y qué fue lo que te conectó con la marca desde el principio?
No recuerdo exactamente cuándo os descubrí… pero sí sé que os sigo desde los inicios. Probablemente fueron las redes sociales las que me llevaron a vosotras.
Lo primero que me llamó la atención fue el optimismo que transmitían vuestros sombreros. Tenían algo muy atractivo: color, alegría... sobre todo mucha autenticidad.

Cuando recibiste nuestras prendas y los tejidos, ¿qué te llamó más la atención y cómo fue integrarlos en tu rutina real?
La verdad es que todo se supera, aunque parezca imposible, cuando lo tienes delante.
Me sorprendió mucho cómo sientan los vestidos, lo agradables que son tejidos (como un abrazo) y esa mezcla tan bonita entre elegancia y alegría que tienen los estampados.
En pantalla ya transmiten algo especial, pero cuando los ves, los tocas y te los pones entiendes mucho mejor el trabajo que hay detrás.

¿Cómo te has sentido llevando Romualda en tu día a día? ¿Qué hace que una prenda te resulte cómoda no solo físicamente, sino también emocionalmente?
Para mí tiene mucho que ver con la historia que hay detrás de lo que llevo.
Me pasa lo mismo con los objetos en casa: me hace mucha ilusión iluminar mis noches con una luminaria cuya historia conozco, saber quién la diseñó, por qué existe, cómo transformó la vida de la gente.
Cuando conoces la historia de un objeto (o de una prenda en este caso) la relación con él cambia completamente.
Te propusimos crear prendas y decidiste combinarlas con tu hijo a partir de nuestros tejidos. ¿Cómo vivisteis ese proceso creativo juntos y qué significa para ti compartir el diseño en familia?
Cuando supe que podría diseñar algo con algunos de vuestros tejidos pensé enseguida en mi amiga Stef de Kimonada.
Ella lleva años creando kimonos con un patrón muy especial que ha ido evolucionando con el tiempo, por ejemplo en el conjunto de dos piezas que también ha creado. Sus piezas tienen una identidad muy clara y cuando imaginé vuestros estampados con sus formas me pareció una combinación preciosa. También hizo un mini kimono para mi pequeño, pronto os lo enseñamos puesto.
El resultado me encanta. Solo hay que ver las fotos para entender lo bien que dialogan los tejidos, colores y estampados con sus creaciones. Las amo mucho.

A la hora de elegir las marcas o diseñadores que forman parte de tu universo, ¿qué valores o sensaciones son imprescindibles para ti?
Me interesa conocer la historia detrás de una marca: por qué existe, qué intención tiene y qué tipo de relación quiere construir con las personas que adquieren sus piezas.
Me gusta sentir que lo que incorporo a mi vida tiene un sentido, que hay pensamiento, cultura o sensibilidad detrás.
Conforme pasan los años valoro más el elegir bien lo que decido que me acompañe, a todos los niveles ;)


